Primero se debe desnudar, quitarse la ropa y disfrazarse o ponerse el traje correcto...
Mente en blanco y con la vista pronta al horizonte se delimita el entorno y se contextualiza, se visualizan los límites, se define el contorno, se traduce la silueta, aparece la forma. Magia o hechizo, artificio o mentira sustentan la idea, la aparición de la imagen mental, la ideación...
Se idealiza el final, se procura la forma mental, se dispone el conducto “bizantino” cerebro a la estrategia y se formaliza el deseo...
Comienza el dilema: creo que creo, creemos lo que creamos, creen en lo que creemos…
lunes, enero 23, 2006
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